EL DESNORMALIZADOR

HAY COSAS QUE SOLO PARECEN NORMALES PORQUE LLEVAN DEMASIADO TIEMPO EN LA HABITACIÓN

Al principio las ves.

Te molestan.

Te preguntas por qué están ahí.

Después encuentras una explicación.

Aprendes a vivir con ellas.

Te dices que a todo el mundo le pasa lo mismo.

Y llega un momento en que ya ni te fijas en ellas.

El Desnormalizador existe para interrumpir este proceso.

Una vez por semana, entra en la habitación, señala una de esas cosas y dice:

«Espera. Vamos a mirar esto otra vez.»

Gratis.  Un email a la semana.  Sin frases de taza.

Probablemente no llegaste hasta aquí 

porque tu relación sea un desastre.

No hay una gran traición.

No hay una bronca diaria.

No tienes una historia que haga que todo el mundo abra mucho los ojos y diga: «sal de ahí».

Aparentemente, no pasa nada.

Pero tú

no estás bien del todo.

Y llevas demasiado tiempo intentando averiguar si tienes motivos suficientes para sentirte así.

Como si necesitaras presentar pruebas.

hay cosas que suenan bien...

hasta que pruebas con otro nombre

Estás esperando aplazando estar mejor.

Sigues comprendiendo justificándolo.

Acabaste adaptándote haciéndote más pequeña.

Porque esperar puede ser sensato.

Ser comprensiva, toda una virtud.

Y adaptarte, algo necesario.

Pero no hay una alarma que suene cuando empiezas a acostumbrarte demasiado.

Por eso, de vez en cuando, conviene volver a mirar a qué te estás acostumbrando.

UNA INTERVENCIÓN. UNA VEZ A LA SEMANA.

Una situación cotidiana.

Una vuelta. de tuerca.

Una pregunta que quizá no te habías hecho.

Otra forma de mirarla.

Yo también fui muy buena explicándome por qué no era para tanto.

Por eso me interesan tanto las explicaciones que nos damos para seguir como estamos.

No quiero darte una respuesta.

No quiero sustituir tu criterio por el mío.

QUIERO AYUDARTE A MIRAR, NO DECIDIR POR TI.

Neus Virgili, autora de El Desnormalizador

No estoy aquí para decirte si tu relación está bien o mal.

Ni para decirte que lo dejes.

Ni para buscar culpables.

Y desde luego, no para soltarte otra lista de red flags que puedas usar para diagnosticar tu relación mientras desayunas.

Yo quiero otra cosa.

Quiero que leas algo y pienses:

«Hostia.»

Y dos segundos después:

«Pero ¿cómo no lo había visto?»

Eso es lo que intento hacer cada semana en El Desnormalizador.

Gratis. Una dosis a la semana.

PUEDES QUERERLE Y AUN ASÍ QUERER QUE ALGO CAMBIE.

Que una relación tenga muchísimas cosas buenas no significa que quieras seguir igual.

Puedes querer seguir.

Puedes pensar que merece la pena.

Puedes tener motivos de sobra para no querer tirar por la borda todo lo que habéis construido.

Y AÚN ASÍ...

Echar cosas de menos.

Sentirte sola en algunos momentos.

Estar cansada de tropezar una y otra vez con lo mismo.

O saber que así, exactamente así, no quieres seguir otros cinco años.

Eso no significa que la relación tenga que terminar.

Pero hacer como si no pasara nada no va a arreglarla.

Y un «vamos a ver qué pasa» puede convertirse en años en los que no cambia nada.

Quizá tú no quieras irte.

Pero no me dirás que no a estar mejor ahí.

No todo lo que necesita cambiar tiene que terminar.

Pero es difícil cambiar algo que llevas demasiado tiempo dando por normal.

SI ESTO FUNCIONA COMO ESPERO...

En algunos emails te reconocerás.

Otros te cabrearán un poquito.

A veces alguna idea volverá a aparecer horas después, mientras haces la cena.

Poco a poco, empezarás a fijarte en cosas que antes se te escapaban.

Y quizá, email a email, dejes de preguntarte tanto:

¿Esto es normal?

y empieces a preguntarte:

¿Esto me vale a mí?”

Esa es la pregunta que me interesa.

EL DESNORMALIZADOR

Para cuando llevas demasiado tiempo llamando normal a cosas que quizá deberías volver a mirar.

Una dosis a la semana. Hasta que tú digas.